Mujeres Libres: La Publicacion

La edición y publicación en formato pasquín de Mujeres Libres, especialmente dirigido a la mujer trabajadora, se proponía despertar la conciencia femenina hacia las ideas libertarias que promulgaba el movimiento. El hecho de proponer y perseguir la emancipación debía ser acompañado de una publicación en soporte de papel, con un costo de producción tan reducido como fuera posible ya que la financiación, tanto de la revista como de la organización Mujeres Libres, no recibía apoyo económico de ninguna organización política  o cualquier otro organismo politizado o de índole institucional que amenazara su independencia. La financiación de Mujeres Libres procedía de las aportaciones gratuitas realizadas por las mujeres que la componían y su participación voluntaria en la redacción y administración de la revista.  Se entiende que, actuando en consecuencia con sus valores por preservar su independencia, imprescindible para acometer la emancipación femenina desde la particularidad inherente al género, cualquier privilegio económico del que pudieran ser depositarias y supusiera un detrimento o menoscabo de su discurso independiente sería rechazado. No obstante, esto no era óbice para que solicitaran apoyo financiero y logístico a las distintas organizaciones libertarias que, en gran medida colmarían los requerimientos de Mujeres Libres. La propia Lucía Sánchez Saornil requirió la colaboración de Diego Abad de Santillán, miembro del consejo editorial de la publicación anarquista Tiempos Nuevos y del comité regional de la CNT, para que los contactos de este facilitaran la distribución de la nueva publicación femenina.

Portada del num.1 de Mujeres Libres

Portada del num.1 de Mujeres Libres

Ligera y cómoda de transportar y disponible en sindicatos, ateneos, grupos de las Juventudes Mujeres Libres alcanzó su objetivo de llegar a la mujer obrera, tanto si esa mujer se encontraba en un entorno rural, una gran ciudad, fábricas o talleres.  Esto quedó patente con las cartas enviadas a la redacción y remitidas por fervientes lectoras, revelando  su exigua formación académica en misivas plagadas de errores gramaticales y ortográficos. Pero este era precisamente el perfil de mujer a la que querían llegar, como enunciaban en su primera editorial “encauzar la acción social de la mujer, dándole una visión nueva de las cosas” Eso sí, nunca llegarían a definirse como una publicación anarquista, pues tal denominación hubiera suscitado recelo entre las potenciales lectoras, proclives a recelar de cualquier actividad de índole política.El nacimiento de la revista fue posible gracias a la iniciativa Lucía Sánchez Saornil, Mercedes Comaposada y Amparo Poch I Gascon quienes, para promover y publicitar su nuevo trabajo, remitieron anuncios dirigidos a sindicatos, ateneos y grupos de las Juventudes desde abril de 1936. Con gran esfuerzo y tesón, el 20 de mayo de 1936 se lanzó el primer numero de Mujeres Libres, teniendo tal acogida que llego a agotarse. El primer número contenía un editorial de presentación un tanto controvertida “el propósito es encauzar la acción social de la mujer, dotándola de una visión diferente de las cosas, evitando que su sensibilidad y cerebro se contaminen de errores masculinos. Entendiendo como errores masculinos todos los conceptos actuales de relación y convivencia, rechazando toda responsabilidad en el devenir histórico del que la mujer nunca ha sido parte actora, si no testigo obligado e inerme”  La definición de los elementos tanto femeninos como masculinos es ahogada por los estereotipos de siempre, describiendo estas características con los manidos prejuicios del que deberían haberse liberado en su discurso y no llegando incluso a enunciar que “el exceso de audacia, de rudeza, de inflexibilidad como virtudes exclusivamente masculinas que han dado a la vida un sentido feroz”

Mercedes Comaposada

Mercedes Comaposada

Como contrapartida, abogan en esta declaración de principios que fue el primer número de su revista ” por la compenetración de intereses, fusión de ansiedades, afán de cordialidad en la búsqueda del destino en común” El fin último de la organización, del movimiento anarquista y femenino que habían gestado era el “humanismo integral” que seria obtenido mediante el equilibrio entre los elementos masculinos y femeninos en la sociedad, humanismo que integrara clases y géneros y los encauzara hacia la emancipación y libertad de la que ambos sexos eran legítimos merecedores. Como cierre de este editorial, Mujeres Libres declaraba abiertamente su ideología libertaria, aduciendo que las pretensiones de la organización eran que la voz femenina fuera escuchada que “tratarían de evitar que la mujer, ayer sometida a la tiranía de la religión, caiga al abrir los ojos a vida plena, bajo otra tiranía no menos refinada y aun mas brutal: la política”  Mantienen que la política y cualquier forma de poder  corrompe y su muestra como alternativa es la estrategia de  acción directa “Mujeres Libres busca la recta infinita de la acción directa y libre de las multitudes y de los individuos. Hay que edificar la vida nueva mediante procedimientos nuevos” tal como publicarían en el no 7 de la revista.

El primer ejemplar de Mujeres Libres recogía entre sus páginas una carta de Emma Goldman, quien contrajo matrimonio a fin de obtener la nacionalidad británica con Jim Colton, minero en Gales, sobre el movimiento anarquista en el contexto de la marcha contra el desempleo que se llevó a cabo en 1927 y que fue precedida por la huelga general en Gran Bretaña en 1926.

Emma Goldman

Emma Goldman

Semejante depresión económica y un número de desempleados tan elevado, desmoralizados por la falta de expectativas de un futuro mejor y espoleados contra el indefectible surgir del fascismo, que constituía  una amenaza real para  la clase obrera, condujo a cerca de 120 hombres al frente español, aunque este hecho tuvo lugar tras la publicación de la primera edición de Mujeres Libres.

Tambien albergaba comentarios políticos y culturales (una crítica de “Tiempos Modernos” de Chaplin) la invasión de Abisinia por parte de Italia, donde un pacto de no intervención entre Francia y Reino Unido, dio carta blanca a Benito Mussolini, así como un artículo sobre la  ley como enemigo y pertinaz subordinador de la mujer. Tenido en cuenta el énfasis de la organización depositado en la educación, no podía faltar una discusión de las teorías educativas de Pestalozzi,  que se centraban en el alumno valorando las diferencias individuales y la percepción de cada persona. Lucía Sánchez Saornil aportó un artículo sobre la vida cotidiana de los campesinos en Castilla para aproximar a la lectora urbana hacia la realidad de la vida femenina en el entorno rural que le era ajeno y desconocido. Hubo lugar para temas” femeninos” así como para la necesidad de unos niveles mínimos de higiene y comodidad en el hogar, instando a las lectoras a mantener sus cocinas limpias, recordándoles la necesidad de higiene personal diaria, de un inodoro e incluso de una instalación de calefacción que hiciera el hogar más cómodo, poco menos que un lujo reservado a muy pocos en aquella época. Un artículo dedicado a los cuidados del recién nacido fue el aporte de Amparo Poch i Gascón para completar la revista.

El 15 de junio de 1936 se lanzaría el segundo número, con una periocidad mensual y un total de 14 ediciones hasta que, tras el estallido de la guerra, se verían forzadas al cese de su actividad en 1939. Durante su breve periplo contarían con numerosas colaboraciones entre sus páginas como las de Lola Iturbe, Pepita Carpena y Sara Berenguer, Conchita Guillen y Soledad Estorach entre otras.

Soledad Estorach

Soledad Estorach

Lograron cumplir sus principales objetivos y llegar a la mujer obrera sin importar el entorno en que habitara, utilizando un lenguaje accesible para la mujer con escasa formación y mediante un tono respetuoso, no moralizante ni crítico con la escasa participación femenina en el movimiento pero tampoco con el aire de condescendencia empleado en las revistas femeninas. Obtuvieron críticas y menciones de Acracia (publicación de la CNT de Lérida) y el boletín de la CNT-FAI encomendaba a sus lectores a mostrar su apoyo a Mujeres Libres. Sin embargo, el reconocimiento que ellas esperaban de sus compañeros nunca acabaría por manifestarse, poniendo de relieve el desinterés de la mayoría de las publicaciones anarquistas y del movimiento en el sentido mas amplio. Llegaron a tener que pagar de su bolsillo los anuncios de Mujeres Libres publicados en Solidaridad Obrera. El hecho de haber alcanzado parcialmente sus objetivos,  no trajo consigo el reconocimiento del sector anarquista masculino, siendo esta falta de consideración de sus compañeros lo que afligiría a Mujeres Libres durante su breve pero intensa andadura. El sueño emancipador y libertario  de Mujeres Libres despertaría abruptamente con el comienzo de la Guerra Civil. Sus ideales libertarios serían sesgados por la cruda realidad del conflicto bélico y la revista adoptaría un giro centrado en la importancia del papel femenino en la contienda como soporte de las milicias en labores de abastecimiento, ocupación por las mujeres de los puestos típicamente masculinos, elaboración de artillería, lavandería…  Pero al final de la Guerra se vieron obligadas a exiliarse, no había lugar para ellas en la nueva España de Franco.  Amparo Poch i Gascón marchó a Francia, igual que Pepita Carpena, Lucía Sánchez Saornil, Mercedes Comaposada… No obstante, algunas de ellas no perderían el contacto.

MUJERES LIBRES EN EL EXILIO

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Suceso Portales

Suceso Portales, que participó en la revista y fue Secretaria del Subcomité Nacional de Mujeres Libres en Valencia, se exilió en Londres, a bordo del “Galatea” y en la capital británica sería acogida en casa de Peggy Spencer durante algún tiempo, fue quien se puso en contacto con sus compañeras para emprender la labor que se vio interrumpida por la Guerra y lanzar la modesta publicación Mujeres Libres en el Exilio.

El primer número saldría a la venta el 1 de noviembre de 1965 en Londres, se editaría mensualmente en tres idiomas: español, inglés y francés, disponible en el mercado Europeo y América Latina. Posteriormente, cuando Suceso se mudó a vivir cerca de su compañera Sara Berenguer en Montady (Francia) la revista pasaría a publicarse en esa localidad en el año 1972. Sufragaron y publicaron Mujeres Libres en el Exilio desde 1965 hasta 1976. Los 47 números de la publicacion serían completamente autofinanciados, contando entre sus colaboradores con Lola Iturbe, Aureliano Lobo ( escultor y pareja de Mercedes Comaposada) Pepita Gracia Estruch, que además ejerció de tesorera de la revista, Tomás Cano y Juanita Nadal entre ellos. El último número de Mujeres Libres en el Exilio se editó en Montady en diciembre de 1976.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Mujeres Libres, más que feminismo.

Durante los primeros años del pasado siglo, anarquistas españoles, hombres y mujeres, estructuraron una visión no jerarquizada, comunitaria de una sociedad en la cual mujeres y hombres podrían participar de manera igualitaria. Incluso, antes de comenzar la Guerra Civil española, la mayoría de las mujeres estaban más bien lejos de soñar con emprender en igualdad  la lucha por alcanzar los citados ideales. Sin embargo, el organizado movimiento anarco-sindicalista (CNT) se concentró primordialmente en la lucha dentro del campo laboral, mientras la mayoría de las mujeres no eran asalariadas con acceso al sindicato, pues su campo de acción se fundamentaba en la industria. Muchas de las que estaban ejerciendo un trabajo pagado, la mayoría en la industria textil, trabajaban en casa, con un salario según producción y no estaban sindicadas. Las que trabajaban y tenían familias continuaron ejerciendo su doble trabajo como esposas y madres. Las características formas en que la opresión femenina se manifestaba en España, mantuvieron a la mujer eficazmente subordinada al hombre, manifestándose  incluso en el ámbito del movimiento revolucionario anarquista.

Revista editada por Mujeres Libres

En este contexto, cierto número de mujeres anarquistas infirieron que si las mujeres deseaban tomar parte activa en la lucha social revolucionaria, precisarían de una determinada preparación, basada en dispensar una atención enfatizada a la subordinación y  experiencia vital particular de cada individuo. En mayo de 1936, un grupo de mujeres anarquistas fundaron Mujeres Libres, la primera organización de índole feminista, autónoma y proletaria en España, centrada en derrotar la triple esclavitud femenina: la ignorancia, el capital y el hombre. Aunque algunas de sus fundadoras eran mujeres profesionales, formadas académicamente, la mayoría de sus miembros, aproximadamente unas 20.000 en julio de  1936, eran mujeres de clase obrera. Mujeres Libres y sus seguidoras, se pusieron como fin superar las barreras de  la ignorancia e inexperiencia, que dificultaban muy mucho la participación femenina como iguales en la lucha por una sociedad mejor, así como sesgar el dominio masculino dentro del propio movimiento anarquista.

 

 

CONTEXTO

Casi la absoluta totalidad de  los anarquistas objetaron la separación de la lucha y se manifestaron abiertamente en contra a la creación de un nuevo órgano para  las mujeres apelando al compromiso de la acción directa y la igualdad. Mujeres Libres defendía la emancipación en base a una diferente interpretación de un compromiso común. Las dificultades con las que se encontraron dentro del movimiento anarquista ponen de relieve tanto  el problemático papel de la mujer en los movimientos revolucionarios como la complejidad de tener en cuenta las experiencias de la mujer en el proceso de estructurar  y  construir  una nueva sociedad.

Los anarquistas estaban comprometidos a la igualdad. Igualdad significa que las experiencias de un grupo no se pueden tomar como norma para todos y, por ende, en una sociedad completamente igualitaria no hay lugar para  instituciones a través de las cuales algunos individuos ejerzan poder social, económico o político sobre otros. Semejante sociedad anarquista, logra la coordinación entre sus individuos a través de lo que se llama “orden espontáneo”: la gente se une voluntariamente para conseguir necesidades definidas mutuamente  y coordinar actividades a larga escala a través de la federación.

Mujeres Libres argumentó que a personas en cuyas circunstancias vitales se les denegaba el control y se mantenían subordinadas, no podrían fácilmente transformarse en individuos dotados de  confianza en sí mismos e  iniciativa propia, características muy relevantes en una revolución social. En el proceso de transformación personal se necesitaba una “preparación”, que no sería jerárquica y únicamente podía producirse a través de la experiencia del individuo en nuevas y diferentes formas de organización social. El movimiento anarquista español intentó proporcionar estas experiencias mediante la participación directa en actividades y huelgas e impartiendo conocimiento educativo en lugares más informales, como el caso de los Ateneos. Así la gente podría prepararse para mayores transformaciones revolucionarias. Para que fuera efectivo, sin embargo, tal preparación debería modularse acorde a las diferentes experiencias vitales de aquellos cuyas necesidades intentaba solventar.

En la España de la Guerra Civil, la mujer constituía un grupo especial, con sus propias necesidades particulares. Su subordinación, tanto económica como cultural era mucho más grave que la padecida por los hombres. Las tasas de analfabetismo eran significativamente superiores entre ellas. Mujeres y hombres vivían casi completamente separados, se puede decir incluso, que  había una sociedad distinta para cada género, los hombres llegaban incluso  a avergonzarse si otro les veía en compañía de una mujer.

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A pesar de ello, el movimiento anarquista en general fue reticente a  reconocer tanto lo específico de la opresión femenina como la legitimidad de una lucha separada para superarlo. Sólo Mujeres Libres articuló activamente un discurso que reconocía y abordaba la particularidad de la experiencia vital femenina.

Aunque comprometidos a la creación de  una sociedad igualitaria, los anarquistas españoles tomaron una controvertida postura hacia el asunto de la subordinación femenina. Algunos defendían que dicho  sometimiento tenía su origen en la división del trabajo según el sexo, en la “domesticación” de la mujer y la consecuente exclusión del ámbito laboral asalariado. Para superarlo, las mujeres deberían unirse al mundo laboral como trabajadoras, junto con los hombres, y luchar en los sindicatos para mejorar la posición de todos los trabajadores. Otros subrayaron que la subordinación era producto de un amplio fenómeno cultural  y reflejaba la subestimación femenina  y  de sus actividades a través de instituciones tales como la familia y la iglesia. Esa infravaloración debería ser superada, junto con las citadas instituciones, con el establecimiento de una sociedad anarquista.

Pero el sometimiento de la mujer fue como mucho una preocupación secundaria del movimiento anarquista en su totalidad. Mayormente, los anarquistas, se negaban a reconocer la singularidad de la subordinación femenina, y pocos hombres estaban dispuestos a ceder el poder sobre las mujeres del que disfrutaban desde hacia tanto tiempo. Como el secretario nacional de la CNT escribió en 1935, en respuesta a una serie de artículos que trataban sobre la cuestión femenina: “Sabemos que es más placentero dar órdenes que obedecer… Entre la mujer y el hombre se da el mismo caso. El hombre se siente más satisfecho teniendo un sirviente que le haga la comida, lave sus ropas… Esa es la realidad  y, enfrentarse a eso, pedirle al hombre que ceda sus privilegios, es soñar.”

Federica Montseny

Federica Montseny

 

Algunos, posiblemente representando a  la mayoría dentro del movimiento, negaban que la mujer estuviera oprimida en una manera que precisara una atención particular. Federica Montseny, por ejemplo, declaró que “la emancipación de la mujer era un problema específico del tiempo actual”. Hizo hincapié en que el objetivo más realista y acertado no era el acceso de la mujer a puestos actualmente ocupados por hombre, si no la reestructuración de la sociedad que liberase a todos.

 

En resumidas cuentas, a pesar de que algunos grupos dentro del movimiento anarquista reconocían la particular opresión femenina y el sexismo procedente de los hombres dentro del mismo movimiento, las organizaciones anarquistas de mayor peso en la sociedad, prestaron poco interés a los asuntos que preocupaban a la mujer y rechazaban la legitimidad de organizaciones separadas para abordar los citados asuntos. Aquellas mujeres conocedoras de la singularidad de la opresión femenina y  la necesidad de una lucha independiente para superarla, crearon una organización para ellas mismas: Mujeres Libres.

 

OBJETIVOS MUJERES LIBRES

La organización esgrimía la existencia de 3 factores de subordinación femenina:

  • Ignorancia  (analfabetismo)
  • Explotación económica
  • Subordinación al hombre

 

A pesar de que los programas oficiales emitidos por Mujeres Libres no plantearon preferencias entre estos tres factores, la mayoría de las actividades de la organización se concentraron en la ignorancia y explotación económica. En un revelador resumen de sus artículos sobre “la cuestión femenina” en Solidaridad Obrera en 1935, Lucia Sánchez Saornil, una de las fundadoras de Mujeres Libres, explicaba ” Casi seguramente, creo que la única solución a los problemas sexuales de la mujer se encuentra en encontrar una solución al problema económico”

El programa de Mujeres Libres depositaba casi todo su esfuerzo en su atención a la “ignorancia” pues creían que afectaba a la subordinación femenina en cada esfera de la vida. Dispusieron una ambiciosa campaña de alfabetización para asentar las bases necesarias para culturizar a la mujer. La alfabetización posibilitaría que las mujeres entendieran mejor la sociedad y su lugar en ésta y luchar para mejorarla. Establecieron 3 niveles: uno para analfabetas, otro para las que se defendían con la lectura y un último para las que eran capaces de leer pero  “deseaban sumergirse en asuntos un poco más complejos”  No equiparaban el analfabetismo a carencia de entendimiento de la realidad social; más bien, sostenían que la vergüenza sobre su pasado cultural e retenía a muchas de adquirir un compromiso en la lucha activa para la revolución. La alfabetización se convirtió en una herramienta de crecimiento y desarrollo para superar la falta de autoestima y confianza en ellas mismas, así como para facilitar una plena participación en sociedad.

Sede Mujeres Libres en Sants

Sede Mujeres Libres en Sants

Para aniquilar las raíces de la subordinación en la dependencia económica, Mujeres Libres desarrolló un exhaustivo plan de empleo concentrándose en la educación. Las organizadoras esgrimían que la dependencia femenina era el resultado de una radical división sexual del trabajo que las relegaba a los puestos peor pagados, en las más precarias condiciones. Acogieron con brazos abiertos el movimiento nacido con la guerra que instaba a la mujer a salir de casa y unirse a la fuerza laboral asalariada, demostraron su esperanza de que la incorporación de la mujer al trabajo pagado resultara permanente y contribuyera a la independencia económica de las españolas.

 

Mediante su programa laboral, abordaron los problemas específicos a los que se enfrentaban las obreras e intentaron prepararlas para que ocuparan su lugar como iguales en la producción. Junto con los sindicatos de la CNT, patrocinaron y organizaron apoyo, instrucción y programas de aprendizaje para las que iban a comenzar a trabajar a cambio de un sueldo. Cabe añadir, que defendieron, establecieron y apoyaron servicios de guardería, tanto en vecindades como en fábricas, para permitir a las mujeres ir a trabajar. Y pelearon por la igualdad de sueldos entre hombres y mujeres.

No obstante depositaron poca atención a la división sexual en el trabajo en sí misma. Tampoco exploraron las consecuencias de igualdad sexual nacidas de la definición de algunos trabajos como trabajos típicamente femeninos o trabajos típicamente masculinos. Estudios feministas más recientes han examinado la relación entre monogamia, parto y crianza con la participación laboral y han señalado la implicación de estas relaciones directamente con la subordinación femenina. Ni Mujeres Libres, ni ninguna otra organización feminista o anarquista en la España de entonces, llegó a cuestionarse siquiera que  la crianza y faenas domésticas seguirían recayendo en la mujer, se trataba de una particularidad inherente al sexo femenino que era mayormente aceptada.

De hecho, la actitud de la subordinación cultural femenina en una sociedad patriarcal tomada por Mujeres Libres, se llegó a caracterizar por su ambivalencia. Algunas dentro de la organización alegaron que la moralidad burguesa trataba a la mujer como una propiedad. Amparo Poch y Gascón, que fue una de las fundadoras de Mujeres Libres, criticó tanto la monogamia como la premisa de que los matrimonios podían ser “contratos para siempre” Defendió que ni el matrimonio ni la familia deberían negar la posibilidad de “cultivar fuera de estos…otros amores” declaración que sería interpretada capciosamente en lo sucesivo. Su rechazo al matrimonio y la monogamia no fue muy bien acogida por la mayoría de sus compañeras, aun así la organización denunció los modos extremos de dominación masculina en la familia. Por ejemplo, Lucia Sánchez Saornil, no secundaba la definición social de la mujer como mera madre y defendía que la definición social maternal contribuyó  a que la subordinación de la mujer continuara “El concepto de madre es tan absorbente que la función esta aniquilando al individuo” De hecho, dentro de su programa, el aborto a demanda y el control de la natalidad ocuparon un lugar muy destacado, constituyendo una base en pro de la liberación femenina.

Lucía Sánchez Saornil

Lucía Sánchez Saornil

Otras manifestaciones de subordinación “cultural” generaron menos debate entre Mujeres Libres, tal es el caso de la prostitución, que mostraba muy claramente la relación entre economía y subordinación sexual. Fomentaba la degradación tanto de las mujeres que la ejercían así como de la sexualidad en términos generales. Idealmente, el sexo no sebe ser visto como un artículo de mercancía; lo mismo mujeres que hombres deberían ser capaces de disfrutar su sexualidad completa y libremente.

Este análisis fue el germen de una de sus mas revolucionarias ideas: un plan (en realidad nunca ejecutado a causa de las restricciones de la guerra) para crear “liberatorios de prostitución” centros en los que, ex­­­-prostitutas encontraran apoyo mientras se “retiraban” en pos de una vida mejor. Su esperanza de que la revolución social cambiaría radicalmente el concepto de trabajo pagado (incluyendo el realizado en fábricas) subrayaba la máxima de que el trabajo “productivo” era de hecho menos denigrante que el mercadeo sexual. La organización expidió llamamientos para que los hombres no frecuentaran prostitutas e hicieron énfasis en que, de continuar perpetuaría los mismos patrones de explotación a los que supuestamente se habían comprometido en combatir.

La sanidad fue otro de los asuntos en los que concentraron sus fuerzas. Instruyeron enfermeras para que trabajaran en hospitales y sustituyeran a las monjas, que previamente mantuvieron el monopolio en enfermería. Se lanzaron ambiciosos planes de higiene y educación en maternidades de hospitales, especialmente en Barcelona y se propusieron derrotar el desconocimiento femenino de su propia sexualidad, ignorancia que era percibida como otra fuente de subordinación sexual. Amparo Poch y Gascón, denunció que el desconocimiento sobre las funciones corporales y la contracepción  eran un impedimento más en la consecución del placer sexual femenino. Acompañó su alegato demandando mayor tolerancia en esta área ya que la represión sexual de la mujer consistía  en sí mismo otro medio de dominación de los hombres.

Amparo Poch i Gascón

Amparo Poch i Gascón

Los planes educativos para superar la subordinación cultural se extendían tanto a la infancia como a la mujer adulta. Mujeres Libres financió cursos de crianza para madres para exhortarlas a preparar a sus hijos a la vida en la futura sociedad libertaria. Desarrollaron nuevas formas de educación para niños, diseñadas para desafiar los valores burgueses y patriarcales y capacitarles para que desarrollaran un espíritu crítico propio. Finalmente, contribuyeron al desarrollo de una nueva clase de profesores y currículo, así como nuevas, no jerarquizadas estructuras para la enseñanza y aprendizaje.

Mujeres Libres no sólo intentó ganar poder para la mujer, si no que también supuso un desafío  constante para los  anarquistas. Su existencia les recordaba la necesidad de superar la dominancia masculina dentro del movimiento. La mayoría de las actividades de Mujeres Libres estaban dirigidas principalmente a ellas. Pero se enfrentaron individualmente al hombre anarquista y al movimiento anarquista organizado en múltiples ocasiones. MujeresLibres trató de espolear a hombres y mujeres a reconocer la legitimidad así como la importancia de asuntos especialmente concernientes a  las mujeres. La sola existencia de la organización es una muestra del potencial del poder autónomo de la mujer. El grado de oposición emergente dentro del movimiento anarquista sugiere que al menos algunos miembros de la CNT se tomaron ese poder potencial muy seriamente. El programa y experiencia de Mujeres Libres apoya la afirmación de que la lógica y práctica de la acción directa puede necesitar una “agrupación separada de fuerzas” Como hemos visto, las mujeres de Mujeres Libres se autodefinió no como un grupo de mujeres que luchaban contra el hombre, si no como una organización que podía dividirse en muchos grupos potenciales participando en una vasta coalición por el cambio social. El número 1 de la revista MujeresLibres manifestaba su abierto rechazo al feminismo contemporáneo, al calificarlo de un movimiento burgués cuyos objetivos se limitaban a ganar el sufragio femenino. “Esto es ya más que feminismo. Feminismo y masculinismo son dos términos de una sola proporción; (…) la expresión exacta: humanismo integral” Añadiendo “El feminismo lo mató la guerra dando a la mujer más de lo que pedía al arrojarla brutalmente a una forzada sustitución masculina. Feminismo que buscaba su expresión fuera de lo femenino, tratando de asimilarse virtudes y valores extraños no nos interesa; es otro feminismo, más sustantivo, de dentro a afuera, expresión de un modo, de una naturaleza, de un complejo diverso frente al complejo y la expresión y la naturaleza masculinos”.

La revolución requiere para su desarrollo la alianza de hombres y mujeres, debe tratarse de una coalición igualitaria; de lo contrario no hay garantía de que la propia revolución sea equitativa.  Como han declarado recientes movimientos feministas, hay que identificar y diferenciar los contextos en los que se desarrolla la actividad de la organización revolucionaria, tales como la clase social, procedencia étnica y identidad cultural. No se puede actuar por otros sin tener en cuenta estos factores de peso dentro del activismo revolucionario. Mujeres Libres persiguió infatigablemente que la unidad fuera  posible.  Según su interpretación de la tradición anarquista, depositaron especial interés  en que la estrategia para alcanzar la citada unidad requiere reconocer la diversidad.

 

feministas 1978

La creación de Mujeres Libres únicamente se puede comprender desde el anarquismo, sólo en el seno de esta corriente ideológica, liberada de jerarquía podría darse el caldo de cultivo para una revolución feminista que promovió las bases del feminismo de segunda generación en los años 70. Tan revolucionario y vanguardista, este germen del anarco-feminismo esta indefectiblemente ligado a la corriente feminista surgido a finales de la segunda mitad del pasado siglo. No obstante, una de principales características divergentes la encontramos es el academicismo imperativo en el feminismo de segunda generación. Este academicismo se traduce en un obstáculo a superar por la mujer de clase obrera, que al carecer de recursos y formación superior, no hallar la inclusión del individuo acorde a sus circunstancias, tal y como promulga el anarquismo, se ve de desplazada y postergada de la causa feminista, surgiendo así la ruptura entre ambas corrientes que tienden a ser complementarias para alcanzar un fin común.

 

 

 

 

Referencias

 

  • Mujeres Libres: El anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres. VIRUS editorial. Barcelona, 2006 (tercera edición). ISBN 84-88455-66-6. ISBN 978-84-88455-66-6
  • Mujeres Libres: España 1936-1939. Selección y prólogo de Mary Nash. Tusquets. Barcelona, 1976. ISBN 84-7223-704-4
  • Liaño Gil, Conchita. Mujeres Libres. Luchadoras libertarias. Fundación Anselmo Lorenzo. ISBN 84-86864-33-X

 

 

Que mi nombre no se borre de la historia

La historia de las Trece Rosas ha trascendido al tiempo y silencio impuesto por la dictadura, se han convertido en un icono de la lucha por la democracia y la igualdad social, ampliamente difundido tanto en círculos feministas como entre aquellos política y socialmente posicionados a la izquierda.

Trece españolas, de las cuales 7 eran menores de edad, fueron fusiladas el 5 de agosto de 1939 en la tapia del Cementerio del Este, Madrid, donde se estima que unas 4.000 personas fueron fusiladas entre los años 1939 y 1945, acusadas de colaborar en la rebelión republicana y por matar a un alto cargo policial.

 

Julia Conesa Conesa, 19 años

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Despedida de Julia Conesa a su familia

“Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie. Salgo sin llorar. Cuidar a mi madre. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente.

Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada.

Adiós, madre querida, adiós para siempre.

Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar.

Besos para todos, que ni tú ni mis compañeras lloréis.

Que mi nombre no se borre en la historia.”

 

Modista de 19 años, nacida en Oviedo y militante de la JSU durante los años 1936 y 1937. Dada su afición al deporte, fue Secretaria Deportiva en el Sector Oeste de la JSU. Acusada de reparto de pasquines en Madrid bajo el lema de “Menos viva Franco y más pan blanco” Ingresó en la cárcel de Ventas en mayo de 1939 de donde, ya no saldria con vida a pesar de la solicitud de indulto presentada por su madre, junto con las progenitoras de Adelina Garcia y Julia Vellisca. La solicitud nunca llegó a tramitarse por la directora de Ventas, Carmen Castro.

 

Virtudes Gonzalez García, 18 años

virtudes gonzalez garcia

 

Modista de 19 años, afiliada a la JSU desde agosto de 1936, llegando a ser miembro de la Comisión de Organización del Comité Provincial en Madrid. Fue encarcelada en Ventas el 17 de mayo de 1939 y, a pesar de ser menor de edad, no fue destinada al area de menores. Su compañero, Valentín Ollero, miembro que dirigió el sector Oeste de la JSU madrileña, junto a José Pena Brea como secretario general, siendo los tres ejecutados en el mismo proceso el fatídico 5 de agosto de 1939.

 

 

Ana López Gallego, 21 años

ana lopez gallego

 

Modista de 21 años, procedente de La Carolina, Jaén. Afiliada a la JSU, desempeño labor como secretaria femenina del Radio de Chamartín de la Rosa, Madrid, durante la guerra. Fue amiga de Martina Barroso y juntas se unieron al grupo de la JSU en Chamartín de la Rosa. Fue detenida y encarcelada en Ventas el 6 de junio de 1939, acusada de intentar reconstruir la JSU.

 

 

 

Dionisia Manzanero Salas, 20 años

dionisia manzanero salas

Comunista nacida y criada en Madrid, hija de un militante de UGT,  vivía en el barrio de Cuatro Caminos junto con sus seis hermanos. Se unió a la retaguardia durante la guerra, ayudando a familias necesitadas, o como enfermera en el hospital de las Brigadas Internacionales o incluso disparando en el frente con el Batallón Octubre. En abril de 1938 se unió al PCE, después de que su hermana Pepita perdiera la vida por un obús enemigo cuando jugaba en un descampado con otros niños. Colaboró como mecanógrafa del PCE, en el sector de Chamartín de la Rosa. Su hermana María recordaría con dolor cómo, cuando llegaron a Ventas el día 5, reuniendo firmas para solicitar un aplazamiento de sentencia, les comunicaron que ya las habían fusilado. Marcharon al cementerio y allí, encontraron la horrorosa escena de los cuerpos de las chicas en cajas de pino.

 

Luisa Rodríguez de la Fuente, 18 años

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Modista nacida y vecina de Chamartín de la Rosa, se unió a la JSU al poco de estallar la guerra, ayudando en la retaguardia. Se unió a la nuevamente organizada JSU de Chamartín junto con su amiga Antonia Torres. Fue delatada por un policía, Manuel Fernández, que sabía de su militancia durante la guerra, e ingresó en Ventas en mayo de 1939, acusada de sabotaje e intentos de complot. Su hemano Juan, falleció pocos días antes tras ser sometido a torturas en comisaría.

 

 

 

Martina Barroso García, 24 años

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Modista nacida en Gilbuena, Ávila, y residente en Chamartín de la Rosa. Miembro de la JSU desde marzo de 1937, colaboraría como costurera en un taller de la organización, asi como prestando su tiempo en un comedor social hasta que terminó la guerra. Es prisionera de Ventas desde el 6 de junio de 1939, acusada de actos de sabotaje e intentos de complot

 

 

 

 

Blanca Brisac Vázquez, 29 años

blanca brisac vazquez

Carta a Enrique

En estos últimos momentos tu madre piensa en ti. Sólo pienso en mi niñito de mi corazón que es un hombre, un hombrecito, y sabrá ser todo lo digno que fueron sus padres. Perdóname, hijo mío, si alguna vez he obrado mal contigo. Olvídalo hijo, no me recuerdes así, y ya sabes que bien pesarosa estoy.

Voy a morir con la cabeza alta. Sólo por ser buena: tú mejor que nadie lo sabes, Quique mío.

Sólo te pido que seas muy bueno, muy bueno siempre. Que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor y tú tienes que ser un hombre bueno, trabajador.

Nacida en San Sebastián y vecina de Madrid, afiliada al PCE. Era hija de un acaudalado empresario francés estaba casada con Enrique García Mazas “Aguado” miembro del sector Sur de la JSU y músico. Estuvo trabajando como pianista, aunque al poco de casarse, se emplearía como costurera autónoma. A los 29 años fue encerrada en Ventas acusada, junto a su marido, de intentar reorganiza la JSU. Eran padres de un niño, Enrique, al que dejó una carta de la que reproduzco un extracto más arriba.

 

Carmen Barrero Aguado, 24 años

carmen barrero aguado

 

Modista de 24 años, nacida y criada en Madrid. Miembro del PCE desde el año 1936. En Valencia trabajó en talleres de intendencia durante la Guerra Civil. Tras la detención y muerte de Matilde Landa y, antes de la llegada de Enrique Sánchez García, fue miembro de la dirección del PCE en Madrid. Se le asignó la tarea de trazar un plan de trabajo político dirigido a la mujer,  continuando con la labor feminista de Matilde Landa. El 17 de mayo de 1939  ingresó en Ventas, acusada de reconstruir la JSU.

 

 

Pilar Bueno Ibáñez, 27 años

Vecina de Madrid y procedente de Sos del Rey Católico, Zaragoza. Era una modista de 26 que cosía en un prestigioso taller a cambio de un mísero jornal, viéndose obligada a hacer horas extras para poder afrontar todos los gastos mensuales. Trabajó como voluntaria en  las casas-cuna que se abrieron el Madrid para acoger a huérfanos e hijos de milicianos, al poco de comenzar la guerra. Se unió al PCE en noviembre de 1936. También se hizo cargo de la contabilidad del Radio Norte, donde llegó a ser secretaria. Fue hecha prisionera el 15 de mayo de 1939, junto a Federico Bascuñana, director del sector Norte.

Adelina García Casillas 19 años

Militante de la JSU desde principios de 1937, era una modista de 19 años, procedente de Hoyocasero, Ávila. Ingresó en Ventas el 18 de mayo de 1939, acusada de actos de sabotaje e intentos de complot. En Ventas era la encargada de repartir el correo entre las presas.

Elena Gil Olaya, 20 años

Nacida en Madrid y miembro de la JSU desde 1937. A su vuelta de Murcia, al final de la guerra, se unió a la  reconstrucción JSU de Chamartín de la Rosa. El 3 de junio de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas.

Joaquina López Laffite  23 años

 Estudiante e hija de un comandante del Ejército, era la pequeña de cuatro hermanos, huérfanos de padre y madre desde 1931 vecina de Madrid. Afiliada a la JSU desde septiembre de 1936, fue secretaria de cultural del Sector Este. En marzo de 1939 ocuparía el puesto de responsable de Agitación y Propaganda. Con la finalidad de obtener liquidez económica, planearon llevarse la recaudación de varios cines o de la estación de Cuatro Caminos. Fue detenida en abril de 1939, con sus tres hermanos, su amiga Concepción Pérez, que estaba de visita y su cuñada. Sus hermanas Lola y María serían condenadas a 20 y 6 años de prisión respectivamente.

Victoria Muñoz García, 19 años

Afilidada a la JSU desde 1936, era la hermana de Gregorio Muñoz, responsable militar de sector. Al finalizar la guerra se unió al grupo dirigido por Sergio Ortiz en el sector de Chamartín de la Rosa, al mismo que pertenecieron Ana López, Elena Gil, Luisa Rodríguez y Martina Barroso. Con 18 años ingresó en Ventas el 6 de junio de 1939. Su hermano Gregorio fue ejecutado el 18 de mayo de 1939 y su otro hermano, Juan, falleció en comisaría a consecuencia de  las brutales palizas que le fueron propinadas.

Antonia Torres Llera, 19 años

No podemos olvidar que hubo una 14 fusilada posteriormente. Antonia era una trabajadora en una fábrica de sobres y nacida en Madrid. Militante Comunista, ingresó en la JSU en octubre de 1936. Fue parte del grupo de Chamartín de la Rosa y fue condenada a muerte el 5 de agosto de 1939. Sin embargo, su funesto destino, se pospuso a causa de un error mecanográfico: figuraba como Antonio Torres Llera y se quisieron cerciorar de que fusilaban a la persona acusada. Su fusilamiento fue aplazado hasta el 19 de febrero de 1940.

 

El siguiente documental de Javier Larrauri recoge los testimonios en primera persona de las compañeras prisioneras de Las Trece Rosas, así como detalla lo que era ser mujer y republicana en un tiempo tan convulso en la historia del pais.

 

 

 

Su recuerdo permanece vivo en los ciudadanos afanados en descifrar los hechos acaecidos durante la Guerra Civil y el régimen fascista y represor padecido en España. No siempre fue así, ya que durante la dictadura apenas se comentaba, de no ser entre los exiliados políticos, que mantuvieron latente el carácter mítico de la desgarradora fortuna de las jóvenes. Fascinante y cruento suceso que continua suscitando interés en gran medida debido a su sobrecogedor dramatismo, al impacto que supuso en la sociedad española y la comunidad internacional de su tiempo  la implacabilidad del régimen franquista. El empecinado mecanismo represor del franquismo carecía de fisura, no titubeó ni cedió a la presión social tras conocerse la condena a muerte de las jóvenes reas, aunque 7 de ellas no hubieran alcanzado la mayoría de edad, establecida en 21 años por el propio gobierno de Franco. Se trató de una ejecución masiva, en la cual  se les arrebataría la vida a otros 43 camaradas, todos ellos miembros de la JSU o el PCE. Semejante ejecución, con ensañamiento y ánimo ejemplarizante, pretendía acallar cualquier posterior subversión al régimen. El largo brazo del franquismo y ansia exterminadora, no se achicaría en su inquebrantable voluntad de exterminar cualquier atisbo de oposición.

El exterminio del enemigo constituyó uno de los fundamentales objetivos del holocausto español y el hecho de firmar sentencias de muerte destinadas a menores por primera vez quedaba justificado, pues el gobierno de Franco consideraba que, una persona menor de 16 años no era responsable de ser simpatizante o activista republicano, con la salvedad de que hubiera matado a alguien.

Este suceso fue fruto de un odio acérrimo, así como de una inconmensurable sed de venganza por la muerte de uno de sus secuaces. Isaac Gabaldón, comandante de la Guardia Civil y miembro del Servicio de Información y Policía Militar (SIMP) del Ejército del Centro (Madrid) fue asesinado la noche del 29 de julio del 39, junto con su hija de 17 años y su chófer, José Luis Diaz Madrigal de 23, unos días antes de que se ejecutara a las Trece Rosas y Los 43 Claveles.

La muerte de Gabaldón desencadenó en la detención del “Grupo de los Audaces” compuesto por Francisco Rivades Cosials (secretario del PCE) Damián García Mayoral y Saturnino Santamaría Linacero como autores materiales, a los dos días de morir Gabaldón. Posteriormente detuvieron a Severino Rodriguez Preciado (secretario de la JSU en Madrid) que bajo tortura acabaría delatando a sus compañeros, así como a José Pena Brea, de 21 años que continuaría con la delación. Siendo capitan de Artilleria del SIPM (Servicio de Información y Política Militar) Manuel Gutiérrez Mellado,bajo tortura, los miembros de la JSU y el PCE, facilitaron nombres de compañeros que engrosarían la lista de ajusticiados hasta elevarla a 56 personas. Las lindezas a las que sometieron a los detenidos fueron muy similares a las empleadas posteriormente por los nazis en Alemania y consistían en desnudar a los reos y lanzar agua helada en pleno invierno, arrancar las unas de cuajo con ayuda de alicates y la ingesta forzada de grandes cantidades de aceite de ricino. La aplicación de corriente eléctrica en los ojos, oídos o genitales eran práctica común. Huelga decir que muchas mujeres sufrirían reiteradas violaciones y otras vejaciones de índole sexual. Gutiérrez Mellado, que tomó parte de manera activa en el golpe militar del 18 de julio, miembro de Falange y siniestro personaje del regimen franquista, con mucha probabilidad llegó a presenciar la ejecución de las 13 chicas y sus 43 compañeros. Pero el avieso y camaleónico Gutiérrez Mellado, con su extraordinaria capacidad de adaptación e influencias, tras la muerte de Franco llegó a ser nombrado Jefe del Estado Mayor Central del Ejército de Tierra con la intervención de Juan Carlos, para posteriormente ostentar el cargo de Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Defensa durante la Transición con el gobierno de Adolfo Suárez.

En las primeras horas del 5 de agosto de 1939 fueron desplazados los 43 hombres al Cementerio del Este, donde fueron pasados por las armas. Al alba, Las 13 Rosas salieron de la prisión de Ventas, escoltadas por la Guardia Civil, conocedoras de su destino pero algunas con la última ilusión de reunirse con sus compañeros sentimentales. Ni ese último deseo les fue concedido, pues los hombres habían sido fusilados con anterioridad. Con entereza y las cabezas bien altas, les arrebataron la vida a unas chiquillas cuyo crimen había sido la consecución de la libertad. 14 Rosas y 43 Claveles, 57 vidas sesgadas por la barbarie.

La retirada

La certeza de que el número de milicianas era cuantitativamente inferior al de milicianos es un hecho del que hay constancia, inequívocamente el trabajo acometido por las mujeres republicanas se realizó mayormente en la retaguardia. No era infrecuente que  las milicianas que acudieron al frente se encontraran a sí mismas ante una situación de inferioridad con respecto a sus colegas masculinos, al ser superadas en número, la camaradería entre ellos era eso, exclusivamente entre ellos. Ser Republicano no era excluyente de machismo, el discurso feminista no era inherente a la ideología libertaria o de izquierdas, afirmación denunciada por algunas milicianas como Concha Pérez Collado, que admitió ser muy consciente de  que el machismo pervivía  en el frente , así como reconocer su  capacidad para defenderse de cualquier posible afrenta de índole misógina.

miliciana cartel

La propaganda de reclutamiento femenino estaba plagada de estereotipos. Todas las milicianas de los carteles eran féminas jóvenes, bien parecidas, además de muy valientes y subversivas.  La propaganda representando a la miliciana en su mono azul, con el cabello cuidadosamente peinado, sus labios coloreados en rojo y blandiendo un fusil constituyó una de las primeras representaciones de lo que en los 80 del pasado siglo, conoceríamos como la Súper Mujer. No obstante, esta propaganda estaba dirigida al hombre en un principio, a despertar su espíritu de lucha y competitividad, pues si las mujeres iban al frente, el hombre no iba a ser menos, básicamente consistía en espolear y despertar las conciencias de estos hombres.  Finalmente, el  mecanismo propagandístico sobrepaso el objetivo que se había marcado y muchas se alistaron con la esperanza de hacer una revolución en todos los ámbitos sociales, no soslayando la igualdad de género. Igualdad, que no feminismo o lucha por la conquista de los derechos de las mujeres. Se antoja curioso, pero no había ningún sindicato o partido político que articulara un discurso feminista, aunque  se promulgaba  la no división de roles de género durante el conflicto.

 

Como si se tratara de un  presagio de cómo se iría replegando el Ejército Popular, comenzó a gestarse una campaña de desprestigio enfocada en la figura de la miliciana. La llama de la libertad femenina se debilitaba, el reconocimiento social y  la lucha  por los derechos de la mujer retrocedían. La retirada de la mujer miliciana  de los  frentes de combate, anunciada por Largo Caballero a finales de 1936, fue una incongruencia con la inicial postura libertaria del Gobierno de la República. Las organizaciones creadas por partidos políticos, que aglutinaban mujeres en su seno para combatir el fascismo, se encontraban subyugadas en última instancia a la arbitrariedad del Gobierno Republicano y acataron y respaldaron la orden de retirada. La AMA, nacida con el nombre de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo, aspiraba a movilizar a las ciudadanas en contra del Fascismo, amparando a mujeres de diferentes ideologías afines, sin embargo acató sin titubeos el anuncio de Largo Caballero. Incluso Dolores Ibárruri, elogiaba el heroísmo maternal de las mujeres que emprendieron la lucha armada, ya fuera para ayudar a sus hermanos, padres, parejas o incluso a sus propios hijos. Sin embargo, argumentaron bajo la premisa de  la supuesta naturaleza no violenta del género femenino, que la mujer debía desarrollar su genuino y primigenio papel en la sociedad patriarcal.

Lamentablemente,  incluso las anarquistas, agrupadas en torno a la Federación Mujeres Libres, que  habían abogado por las libertades femeninas, defendiendo su plena capacidad como individuos autónomos, siempre dentro del ámbito de la revolución, defendieron el axiomático papel femenino propuesto. La mujer debía volver a ser una verdadera mujer, hacer uso de su delicadeza e instinto de protección  en el cuidado de enfermos y milicianos heridos que lucharon arriesgando su vida para conseguir una sociedad mejor para mujeres e hijos.

miliciana venerea

No contentos con las nuevas premisas promulgadas por los partidos y organizaciones libertarias, lo que dio el toque de gracia al heroico papel desarrollado con ahínco y entusiasmo por la miliciana, fue la propagación del malicioso y ladino rumor acusando a las milicianas de robar las “energías de la castidad” muy necesarias para el combatiente, así como la transmisión  de enfermedades venéreas. Se infiere que acusaban a la miliciana  de haber utilizado el sexo para minar a sus camaradas.

Bien es cierto que prostitutas formaron parte de la milicia, así como campesinas u obreras sin más recurso que el ponerse en pie y defender la República. Fue un argumento sin fundamento y malintencionado para humillar a la miliciana, para crear un enfrentamiento interno, para sembrar la duda de su honestidad entre familiares y conocidos y condenar a la mujer en general. Se volvió a utilizar la sexualidad femenina como un arma contra su propietaria. Tan categórico como infundado discurso dañó irreversiblemente la percepción de la mujer en el frente: una sociedad con un inveterado machismo y profundamente enraizado catolicismo difícilmente  toleraría la liberación sexual femenina, esas  mujeres no eran merecedoras de su lugar en la historia y debían regresar con la mayor celeridad a las actividades propias de su sexo. En realidad el sexo en el frente no era más que un reflejo de la vida cotidiana, convivían y compartían espacio, que hubiera relaciones afectivas o sexuales no era, por ende, nada extraordinario. Una vez más se demonizaba a la mujer. Pero  nadie osó a  cuestionarse que de igual manera, los propios milicianos podían estar  contagiando  a sus compañeras.

 

Milicianas

El silencio Guerra Civil Española

AGA 55950

La lucha contra el fascismo no se limitaba únicamente a las trincheras. La formación e información procedente de las diferentes organizaciones políticas de ideología roja, tuvo gran relevancia en la lucha, destacando la labor de la  JSU. Las Juventudes Socialistas unificadas se nutrían y acogían a jóvenes obreros, los educaba y capacitaba para que levantaran el puño contra el Fascismo, ya fuera tomando las armas o como mano de obra en fábricas.  Esta responsabilidad recayó sobre muchas jóvenes y menos jóvenes debido a la carencia de personal masculino. Movilizadas por la JSU, CNT  y la UMA, esta última impulsada por Dolores Ibárruri en el año 1933, los trabajos tradicionalmente masculinos pasaron a ser desempeñados por estas mujeres, pues era necesario segar los campos y seguir produciendo en las fábricas. Fueron también las encargadas de proveer al ejército Republicano de vestimenta, munición, de servicios de lavandería y cocina en la retaguardia. Se…

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Milicianas

 

 

AGA 55950

La lucha contra el fascismo no se limitaba únicamente a las trincheras. La formación e información procedente de las diferentes organizaciones políticas de ideología roja, tuvo gran relevancia en la lucha, destacando la labor de la  JSU. Las Juventudes Socialistas unificadas se nutrían y acogían a jóvenes obreros, los educaba y capacitaba para que levantaran el puño contra el Fascismo, ya fuera tomando las armas o como mano de obra en fábricas.  Esta responsabilidad recayó sobre muchas jóvenes y menos jóvenes debido a la carencia de personal masculino. Movilizadas por la JSU, CNT  y la UMA, esta última impulsada por Dolores Ibárruri en el año 1933, los trabajos tradicionalmente masculinos pasaron a ser desempeñados por estas mujeres, pues era necesario segar los campos y seguir produciendo en las fábricas. Fueron también las encargadas de proveer al ejército Republicano de vestimenta, munición, de servicios de lavandería y cocina en la retaguardia. Se crearon guarderías y centros de asistencia para ancianos y refugiados en situación de emergencia. Cada una quería aportar su granito de arena como voluntaria y estuvieron trabajando  hasta el final de la Guerra, en la retaguardia.

 

07 Trabajadoras maestranza artilleria

Voluntarias en la Maestranza de Artillería

 

Hubo otras que lo que deseaban era ser parte activa del bando y soñaban con portar un fusil, pelear por los derechos que trajo la República y tomar al fin, parte activa en un momento decisivo para la clase obrera española. Estas aguerridas milicianas se implicaron en la guerra por pleno derecho, era una oportunidad para que el género femenino dejara su impronta en la historia y no se iban  permitir quedar relegadas a la retaguardia. Los carteles propagandísticos mostraban heroínas blandiendo un fusil, con el puño en alto y enfundadas en un mono azul representativo de la clase obrera, un atractivo modelo de la nueva mujer, valedora de sus nuevos derechos. La pioneras en incorporarse al frente  fueron militantes de la CNT, UGT y el POUM, que se unieron voluntariamente a los pocos días de comenzar la Guerra.

 

 

Rosita La Dinamitera 

Rosa Sánchez en sus primeros días en el frente.

“Rosario, Dinamitera”

Rosario, dinamitera,

sobre tu mano bonita

celaba la dinamita

sus atributos de fiera.


Nadie al mirarla creyera

que había en su corazón

una desesperación,

de cristales, de metralla

ansiosa de una batalla,

sedienta de una explosión.

Miguel Hernández

 

 

Rosario Sánchez Mora nació en un pueblo de la provincia de Madrid. Muy joven se marchó a la capital a trabajar como aprendiz de modista y se afilia al JSU. Con 17 años marcha por primera vez al frente de Somosierra, para detener el avance del General Mola. Al mes y medio es destinada a la sección de dinamiteros, cuando sufre un accidente y pierde la mano derecha  manipulando un cartucho húmedo de dinamita. Tras un tiempo alejada del frente vuelve a la columna Sur-Ebro  en julio de 1936 y participa en la batalla de Belchite junto con Concha Pérez y Casilda Méndez entre otras. El siguiente año se une a la ofensiva en el frente de Brunete como cartero oficial del frente, hasta que los Nacionales se alzan con la victoria a finales de julio de 1937. Al fin de la Guerra acuerda reunirse con su padre en Alicante para ser evacuados, pero fueron detenidos y llevados al campo de concentración de Los Almendros, donde fusilan a su padre. Rosario fue condenada a muerte, aunque la pena le fue conmutada por 30 años de prisión. Permaneció encerrada hasta el año 1942 y,  tras un tiempo vendiendo tabaco americano de estraperlo, regentó un estanco en Vallecas hasta su jubilación.

 

 

Concha Perez Collado

Militante en la CNT y nacida el 17 de octubre de 1915 en Barcelona hija de uno de los fundadores de la CNT. En casa de su padre se reunían compañeros anarquistas para debatir o informar de los últimos acontecimiento No tuvo oportunidad de estudiar, aunque ella siempre reconoció que no le gustaba la escuela, pero su formación libertaria fue fruto de su participación el Ateneo Libertario, donde se leían y debatían los trabajos escritos de los grandes pensadores anarquistas. También fue una  ávida lectora hasta el final de sus días. En 1932 se unió a la Federación Anarquista Ibérica y al siguiente año, en una huelga general, cuando su grupo se disponía a cerrar las fábricas, fue inspeccionada por la guardia de asalto y la detuvieron por llevar una pistola, que en realidad pertenecía a un compañero que le pidió que se la guardara con la esperanza de que a ella no la registrasen. Acabo en prisión durante unos meses. Cuando se produjo el golpe militar comandado por Franco su grupo, en el que también participaba la compañera Sorroche, acometió la toma del cuartel de Pedralbes, cuando la tropa ya había salido. No encontraron mucha resistencia por parte de los que habían quedado al cargo y cargaron un camión con todas las armas que pudieron confiscar.

Concha se unió a la Columna de  Los Aguiluchos de Les Corts , una columna de unos 100 voluntarios y 7 milicianas, procedentes de Cataluña, que pertenecía a La Columna de Los Aguiluchos comandada por Vivancos. La Columna de unos 1500 milicianos, contaba con unas 200 mujeres,  entre ellas Rosa La Dinamitera, y estuvieron destinados a Caspe, Fuentes de Ebro y Belchite. Concha falleció el 17 de abril de 2014.

 

 

Casilda Méndez Hernáez

casilda

Por su discutido origen  inca (algunos argumentan que era descendiente de gitana) y ser hija de madre soltera, Casilda, criada en una familia carente de inclinación política, fue forjando un carácter rebelde y muy consciente de las desigualdades sociales de su tiempo Casilda, también conocida como Casilda Hernáez Vargas, nació un 9 de abril de 1914 en Fraisoro de Zuzirkil, Guipúzcoa.  Fue especialmente sensible con la carencia de equidad de  la mujer en relación al hombre, haciendo su principal causa fue la defensa de los derechos femeninos. Su sentido de justicia la arrastró a la lucha por los derechos sociales en términos generales, poco a poco se fue introduciendo en círculos anarquistas y de lucha. Su incursión en el Partido Comunista resultó un tanto frustrante, su organización le  pareció autoritaria y jerarquizada. Finalmente pasaría a engrosar las filas de la CNT, más afín a sus ideales y espíritu independiente.

Como una feminista comprometida, su activismo se saldaría con varias detenciones en pequeñas huelgas y protestas pro-feministas. Sin embargo, la acusación más grave a la que fue sometida no fue originada por su activismo feminista; tras su participación el la Revolución de 1934 se sentó en el banquillo y fue sentenciada a 9 años de cárcel por reparto de propaganda. El tribunal de guerra también le impuso una pena de 20 años bajo la acusación de haber transportado una bomba.

Tras pasar por el Fuerte De Guadalupe (Hondarribia) fue enviada a Ventas en  Madrid, a cumplir su condena. Finalmente, salió en libertad en 1936, tras las elecciones ganadas por el Frente Popular, que decretaron una amnistía. Volvió a Donosti, se casó con Félix Likiniano,también militante de la CNT y continuó con su labor revolucionaria. Participó en la defensa de Donosti contra las tropas franquistas y sucesivos combates en la zona. Tras la caída de Irún, se unió al frente de Cataluña y, por último al de Aragón, en la Columna Hilario-Zamora . Cruzó por La Jonquera para refugiarse en Francia, donde fue detenida y confinada en campos de concentración de Argelès y Gurs. En 1943 se instaló con Likiniano en Biarritz, donde su casa se convirtió en centro de operaciones y mostraron su apoyo a la causa de Euskadi Ta Askatasuna. Casilda murió en Biarritz en 1992.

 

 

 Matilde Saiz Alonso

La anarquista Matilde Saiz nació en Santander el 11 de abril de 1917. Participó en la defensa de Donosti en el verano del 36 y se refugió en Francia cuando las tropas Franquistas ocuparon la ciudad. A su regreso a España se unió a la Columna Roja y Negra, donde conoció a su futuro marido, el anarquista Francisco Sansano Navarro.

Cuando la victoria Franquista era ya eminente, junto con su marido y el hijo de ambos, intentaron salir de España con destino a Orán, pero fueron interceptados. Matilde fue enviada al campo de concentración de Los Almendros (Alicante), muy posiblemente acompañada de su hijo, Helios. Su marido fue prisionero en la plaza de toros de Alicante y condenado a 30 años de prisión.

Matilde murió el 11 de junio de 1984 en Sabadell, Barcelona.

 

María Martínez Sorroche

9 DE OCTUBRE María Martínez Sorroche

Miliciana en la Columna de “Los Aguiluchos”, nació en Serón (Almería) el 9 de octubre de 1914. A la muerte de su padre, su madre emigró con sus hijos y abuela a Francia. Con 10 años empezó a trabajar en una fábrica de sedas cerca de Lyon, se dedicó a lo mismo a su vuelta a España, en una factoría en Prat de Llobregat. Siendo una joven trabajadora, la ideología anarquista de su cuñado Luis Cano dejó su impronta y se unió a las Juventudes Libertarias.

A comienzos de la Guerra Civil decidió implicarse en la lucha activa y se unió a la Columna de Los Aguiluchos, destinada en Aragón, en los combates del cementerio de Huesca. A su vuelta a Barcelona formó parte del Comité Económico de la Industria del Pan, constituido por la CNT y UGT en Cataluña, y trabajó a tiempo parcial en una tahona colectivizada.

Tras la caída de la República marchó de vuelta a Francia, donde estuvo en los campos de refugiados de Golbey Epinel (junto a la frontera suiza) y La Godelle.

Escribió un libro con sus memorias “Vida para una Vida”, aún inédito.

María falleció en Pau, Francia, el 10 de noviembre de 2010.

 

Lina Odena

Paulina Odena fue una militante comunista nacida en Barcelona en 1911. Sus padres tenían una sastrería en el Eixample de Barcelona y trabajó en el negocio familiar. Se afilió en UGT e inmediatamente pasó a ser miembro del Partido Comunista. Su militancia no resultó bien recibida en su familia y se emancipó. En el año 1931 marchó a la Escuela Marxista-Leninista de Moscú, junto con varios jóvenes pertenecientes al partido.

A su vuelta se unió a las Juventudes Comunistas de Cataluña, donde fue nombrada secretaria general. Al estallar la Guerra, mientras se encontraba en Almería en un Congreso Provincial, no dudó en coger las armas e ir al frente. Su columna fue destinada a Guadix y Motril. El 14 de septiembre de 1936, por un error de su conductor, se topan con un control falangista y, al verse acorralada, se quitó la vida con su revólver.

 

Matilde Landa                                                                         “A Matilde”  

 En la tierra castellana
el castellano caía
con la voz llena de España
y la muerte de alegría
Para conseguir la libertad de sus hermanos
caen en los barbechos los más nobles castellanos.
No veré perdida España
porque mi sangre no quiere.
El fascismo de Alemania
junto a las encinas muere.
Para hacer cenizas la ambición de los tiranos
caen en las trincheras los más nobles castellanos.
Españoles de Castilla
y castellanos de España
un fusil a cada mano
y a cada día una hazaña.

Miguel Hernández

 

Matilde Landa no fue miliciana ,aunque sí recibió instrucción militar  en el Quinto Regimiento en Madrid. Su arma era la palabra y fue una muy destacada militante comunista.

Nació en Badajoz en 1904, en una familia de ideología liberal y no fue bautiza, hecho poco común en la época.

Matilde fue dirigente del PCE, y su labor consistió principalmente en recorrer España informando y levantando la moral de los Republicanos luchando en el frente. Organizaba conferencias y charlas siendo parte del subsecretariado de Propaganda de la República, acudiendo en varias ocasiones en apoyo de los Brigadistas Internacionales en Albacete.

Al término de la Guerra fue condenada a muerte y trasladada a la cárcel de Ventas en Madrid, donde se dedicó a redactar y escribir recursos compañeras también condenadas a la pena capital.  Le conmutaron la pena y fue trasladada a Mallorca, donde se convirtió en el objetivo de la Iglesia  para que aceptara ser bautizada . El mismo día que iba a ser bautizada a la fuerza, se arrojó desde la terraza de la prisión, dejando una nota de suicidio para su hija Carmen. Finalmente, su voluntad no fue oida y la bautizaron in articulo mortis.

 

Marina Ginestà

Esta fotografía,que tomó Hans Gutmann en la terraza del Hotel Colón, en Barcelona,  forma parte del imaginario de la Guerra Civil Española. Marina Ginestá nació en Toulouse, hija de emigrantes españoles y regresó a Barcelona con 11 años. Se unió al Partido Comunista de Cataluña y, como hablaba fluidamente francés, trabajó como reportera e interpréte para un corresponsal de un periódico soviético. Respecto a su labor como miliciana, no queda del todo claro si se colgó el fusil para algo más que posar para tan icónica fotografía.

 

Rosita Sanchez 

Esta jovencísima miliciana lucho en el frente de Extremadura, donde mato a varios guardias con su fusil maúser, según un numero de la revista Ahora del agosto de 1936.

Desgraciadamente, no he encontrado mucha mas información sobre Rosita. Sin embargo, creo que su fotografía es bastante popular, ya que fue portada de un libro sobre la posguerra “La Voz Dormida” de Dulce Chacón.

 

 

 

 

 

 

MILITIA WOMEN

 

Waging war  against fascism wasn’t only confined to the trenches. Education and information emerging from the range of left winged political formations played a relevant part in the fight, remarking JSU’s schemes.  United Socialist Youth (JSU) fed on and took in young workers, educate and trained them to raise their fists against Fascism, either by rising up in arms or as working force at factories and workshops. These tasks fell on many young, and not so young, women due to male absence. Under JSU, CNT and UMA, the later led by Dolores Ibárruri in 1933, male prevailing jobs turned out to be undertaken by female workers, as crop fields needed to be plough and factory output kept up. There were many women also in charge of providing the Republican army with garment, ammunition, laundering and cooking services, the later set in the rear. Children nurseries, elderly and refugees welfare centers were set up for everyone in emergency situation. Every woman wanted to do her bit by volunteering and most worked until the War was over, from the rearguard.

 

 There were others willing to carry out an active role within the Republican band and they dreamed with brandishing a rifle and fight for the rights brought with the Republican Government and undertaking at last, an active part in a decisive moment for the Spanish working class. These hardened militia women got involved in the War in full right, it was an opportunity for women to leave their imprint in history and they would not allow to be relegated to the rear. Propaganda posters depicted heroines brandishing rifles, rising up their fists, on blue overalls,  representative of the working class, an attractive depiction  of the new women, wielding their new rights. The pioneers in joining the forefront were militants of the CNT, UGT and the POUM, who voluntarily signed up shortly after the Civil War outbreak.

 

Rosita the Dynamiter

 

Rosario Sánchez Mora was born in Villarejo de Salvanés (Madrid) the 21st April 1919. Been very young she moved to Madrid as seamstress apprentice and joins the JSU. At 17 went for the very first time to Somosierra forefront, to hold back General Mola troops. A month and a half later, she’s transferred to the Dynamiters Section and, when manipulating a damp dynamite cartridge Rosita’s right hand was blown off. She got back to service with the Column Sur-Ebro in July 1936, and took part in the Battle of Belchite, along with Concha Pérez and Casilda Méndez among other militia women.

The next year joins the Brunete offensive as the front official postwoman, as the Government ordered all the women off the front lines, until the Nacionales victory on late July 1937. At the end of the war, agreed to meet with his father in Alicante to be evacuated by ship, but both were arrested and taken to Los Almendros concentration camp, where her father was killed by Nacionales. Rosario was sentenced to death, but it was commuted to 30 years imprisonment of which eventually served 3 due to Franco’s recurrent penitentiary decree in order to relieve cramped Spanish prisons.

To make a living, in the war aftermath ,she set up a cigarettes stall and, finally run her own tobacconist in Vallecas, until her retirement. Rosario died the 17th April 2008.

 

Concha Perez Collado

 

CNT member, born in Barcelona the 17th October 1915, daughter to one CNT founder members. At her family home anarchist comrades use to meet to discuss about politics or spread the latest news and events. Concha didn’t get the chance to continue her studies, although she always acknowledged school dislike, but her libertarian education was fruit of her Libertarian Atheneum attendance, where the greatest anachists thinkers were discussed and read among the members. Was also an eager reader throughout her life.

In 1932  joined the FAI (Iberian Anarchists Federation) and, the following year, during a general strike, when the picket team she joined was about to shut the factories, she was frisked by assault guards and arrested for smuggling a pistol, which in fact, belonged to a cadre who asked her to hide it, hoping she wouldn’t be registered. Concha ended up in prison for a few months. While General Franco coup happened, along with her peers (Maria Sorroche among them) broke into the Pedralbes barracks, when the troops bulk had left, they found little resistance from the staff in charge, and loaded a truck with all the weapons and ammunition they could seize.

Concha joined the “Los Aguiluchos de Les Corts” column, a unit made up of 100 volunteers and 7 militia women from Catalonia, a small unit within  “Los Aguiluchos” commanded by Vivancos.  The Column”Los Aguiluchos” had 1500 comrades and of whom 200 were women such as Rosie the Dynamiter, was based in Caspe, Fuentes de Ebro and Belchite.

Concha died the 17th April 2014.

 

Casilda Méndez Hernáez

 

Her arguable Inca background (some claimed  Roma origins) and being daughter to a single mum, bred within a devoid of political inclination household, contributed to forge a rebel nature and quite aware on the social inequalities in her days. Casilda Mendez, also known as Casilda Hernáez Vargas, was born the 9th April 1914 in Fraisoro de Zuzirkil, Guipúzcoa.

She was particularly aware regarding women lack of equality to men, her foremost aim was defending women rights. Her innate sense for justice draws her to fight for social rights overall, little by little she got involved within the anarchist and activist scene. Communist Party foray turned out frustrating; its organisation seemed way too authoritarian and hierarchical. Finally, she would increase the CNT ranks, closer to her ideals and independent spirit.

As a committed feminist, her activism was paid off by been arrested during scarce followed strikes and pro-feminism protests. Nevertheless, the most crucial charge she went through wasn’t precisely a consequence to her feminist activism; after her participation in the 1934 Revolution, she had sit on the dock and was sentenced to serve 9 years imprisonment under the charge of giving out propaganda leaflets. On top of that, the same War Tribunal added a 20 year sentence under the charge of  carrying a bomb.

Following Fuerte De Guadalupe (Hondarribia) confinement for a short period, she was sent to Ventas prison in Madrid, to serve the whole sentence. In the end, she walked out free in 1936, when the Frente Popular won the elections and release an amnesty decree.

She set off back to Donosti, got marry to Félix Likiniano, CNT member as well, and will steadily continue her revolutionary labour. Casilda joined Donosti defense against Franco troops and following combats within the area. She fled to France crossing La Jonquera border, where she was arrested and confined in Argelès and Gurs concentration camps. In 1943 she moved, along with Likiniano, to Biarritz, where their home became an anti fascists/francoists hub, and shown their support to Euskadi Ta Askatasuna cause. Casilda died the 1st September 1992 in Biarritz (France)

 

Matilde Saiz Alonso 

 

Anarchist Matilde Saiz Alonso was born in Santander on 11 April 1917. Fought defending Donosti in summer 1936 and fled to France when Franco troops took the town. When got back to Spain joined the Columna Roja y Negra, where meet her prospective husband, anarchist Francisco Sansano Navarro.

When Franco victory was eminent, along with her partner and their son, attempted to escape from Spain heading Oran, but they were held up by Nacionales. Matilde was posted to the concentration camp Los Almendros (Alicante) quite possible along with her son, Helios. Her partner was imprisoned in Alicante bull fight ring and sentenced to 30 years in prison.

Matilde passed away the 11 June 184 in Sabadell, Barcelona.

 

María Martínez Sorroche

 

“Los Aguiluchos Column” militia woman Maria Serroche, was born in Serón (Almería) the 9th October 1914. Following her father death, her mother took her children and granny and emigrated to France. Aged just 10, took a job in a silk factory close to Lyon, earning her bread by the same means in another factory set in Prat de Llobregat (Barcelona) Being a young worker,  her brother-in- law anarchists beliefs, left its mark on Maria and joined the Juventudes Libertarias.

At the Civil War outbreak , she was determined to get involved in the active fight and joined “Los Aguiluchos Column”,  was set off to Aragón, to Huesca  cemetery. Back to Barcelona, was appointed as member of  the Bakery Industry Financial Comitee,  set up by CNT and UGT in Catalonia, until 1939. Also worked part-time in a community bakery.

Shortly after República collapsed, fled  back to France, where was held in Golbey- Èpinel (France- Switzerland border) and La Godelle concentration camps.

She wrote her biography  “Vida para una Vida”  (Live for a Life) still unpublished.

Maria died in Pau, France, on 10 November 2010.

 

Lina Odena

 

Paulina Odena was a Communist militant born in Barcelona the 22nd January 1911. Her parents run a tailor’s set in the Eixample area in Barcelona , and she worked in the family business. Maria affiliated to UGT and shortly after, became a Communist Party member. Her militancy wasn’t welcome by her family and eventually, she flown the nest. In 1931 set off to Moscow, to Marxist-Leninist School, chosen along with a few Comunist Party youths.

Thereafter, Paulina fill the JCC (Catalonia Communist Youths) and was appointed General Secretary. When the War started, while was attending a Regional Congress in Almería,  she didn’t hesitate to fight in the front. Her column was sent to Guadix and Motril (Granada). On 14th September 1936, because of her car driver mistake, bumped into a Falangist road control, and finding herself  trapped,  took her own life with a shot  through the temple with a small revolver.  She was 25.

 

Matilde Landa  

 

 Matilde Landa wasn’t a milita woman, nevertheless she took military training within the 5th Regiment in Madrid. Her weapon was speech and was a remarkable Communits militant.

Born in Badajoz, the 24th July 1904, in the bosom of a libertarian family and never was baptized,  quite an uncommon fact for that time.

Matilde was a PCE leader and her work , basically, consisted in travelling around Spain giving speeches and boosting Republican troops fighting in forefront low spirits. Giving lectures and speeches,  as Republica Propaganda Sub Secretariat member, meeting International Brigadists set in Albacete in a number of occasions.

At the end of the War was sentenced to death and transferred to Ventas prison in Madrid, where she wrote court appeals for sentenced to capital punishment  inmates. The sentence was commuted  and was referred to Mallorca, where she became Catholic Church target,  attempting to force Matilde to be baptized and converted to Catholicism. The very same day her baptism was scheduled, 26th September 1942, she threw herself through a window, falling dead into the prison yard, leaving a suicide note for her daughter, Carmen. Her last will wasn’t heard: she was finally baptized in articulo mortis.

 

Marina Ginestà

 

This photograph was taken by  Hans Gutmann in the terrace of Hotel Colon in Barcelona, ​​became part of the Spanish Civil War iconography. Marina Ginestà was born in Toulouse, daughter of Spanish immigrants and returned to Barcelona aged 11. Joined the Communist Party of Catalonia and, as she spoke fluent French, worked as reporter and interpreter for a Soviet newspaper correspondent. Regarding his work as a militia woman, it is not entirely clear whether the rifle was use for other purpose than just posing for such compelling picture.

 

Rosita Sánchez 

 

This very young militia woman in the Extremadura front, where she killed several guards with his Mauser rifle, according to Ahora magazine issue in  August 1936.

Unfortunately, I have not found much more information on Rosita. However, this photo is almost as popular as María Ginestà one, and also it was the cover of a book about the postwar “The Quiet Voice” by Dulce Chacón. Also, can’t devoid myself from her cheerful and heartening smile.

                                                      

 

 

 

 

Heroinas pelonas

 

Las heroínas olvidadas

Por fin he encontrado algo de información para dedicar un post sobre las mujeres republicanas durante y después de la Guerra Civil y espero no haberme precipitado. Estaba deseando reunir y organizar información para este post, pues a ellas les he dedicado la foto de cabecera del blog y no puedo disimular mi querencia y debilidad por esas mujeres innominadas. A esas prisioneras, familiares de Republicanos, sin nombre, en Oropesa de Toledo, y a lo largo y ancho de la geograf’ía ibérica, quisiera humildemente darles voz. Pues supongo que muchos españoles procedemos de esos cuerpos abusados y maltratados, de esas “ni siquiera mujeres” olvidadas por todos.

Resulta muy complicado encontrar documentación, tanto gráfica como escrita, del papel femenino durante la contienda (salvo sobre  milicianas y políticas, a las que les dedicaré algún post en su debido momento) y a lo largo de la dictadura franquista. Quiero incidir que, cuando hablo de la mujer a lo largo de todo el texto, lo hago con la mujer obrera en mente, la campesina, la mujer del pueblo llano que la historia ha olvidado por ser obrera y mujer. Los pocos datos que he podido encontrar son de fuentes históricas, cuya autoría es masculina principalmente. En ambos bandos ellos fueron los protagonistas. Se recuerda a generales, soldados caídos, los miles de fusilados que yacen en cunetas y fosas comunes, los campos de concentración, las torturas del régimen. También recordamos a los líderes de cada bando, a los exiliados, no nos olvidamos del apoyo de Hitler y Mussolini a Franco, recordamos a las Brigadas Internacionales luchando con la República… Pero, quién se acuerda de ellas, de esas heroínas sin nombre? Son los hombres los que hacen las guerras, la historia los encumbra o silencia, pero siempre queda documentado. Rojas por decisión propia o rojas por un padre, marido, novio o hermano. Sus vidas, las que las crónicas e historiadores mentan de puntillas, merecen ser rescatadas del olvido y creo que no exagero al decir que ellas fueron las victimas más castigadas tras la victoria de los Nacionales.

Para entender el papel femenino en el transcurso de la Guerra y el periodo posterior, hay que observar el contexto social-económico antes del golpe de Estado Franquista y, sobre todo, tener en cuenta el logro que supuso en los derechos de la mujer la Constitución de 1931, que fue un hito en la igualdad de género.

A principios de la década de los 30 España era un país con una economía de base  agrícola, pobremente mecanizada, dependiente de jornaleros y tracción animal, agricultura latifundista en manos de unos pocos, sobre todo en las regiones del sur.  Poco menos de la mitad de la población eran campesinos, muchos de ellos jornaleros sin tierras en propiedad subsistiendo en condiciones miserables.  Hubo una mejora con la Ley de Reforma Agraria de la Segunda República, pero no alcanzó los objetivos ansiados por los campesinos. El vasto territorio estaba escasamente poblado, la esperanza de vida  de no más de 50 años y la tasa de analfabetismo femenino se elevaba a casi un 40%  Algunas privilegiadas, pertenecientes a acaudaladas familias burguesas, tuvieron acceso a estudios superiores, aunque el fin principal fuera asegurar un buen pretendiente con una carrera universitaria y de familia acomodada, que la confinara en el ámbito domestico.

Con la llegada de la Segunda República se dieron los primeros pasos en la igualdad de género: en un breve espacio de tiempo, el nuevo gobierno liderado por Manuel Azaña, quiso igualarse a las avanzadas democracias europeas. Es el momento en el que la mujer deja de ser un ente pasivo y hogareño e irrumpe en la vida pública. Consigue  derecho a voto, divorcio, derecho a reclamar la patria potestad. Ademas de  una gran conquista para la mujer como fue la legalización del  aborto. Estaba permitido dentro de las 12 primeras semanas de embarazo, tras firmar Josep Tarradellas, presidente de la Generalidad  de Cataluña, el decreto de la nueva ley en diciembre de 1936. Hasta mayo del año siguiente no se haría efectiva la Ley del Aborto en el resto de la República, siendo Federica Montseny la ministra de Sanidad. Duró poco, pues fue derogada por los Nacionales en el 37.

En este edénico escenario de  progreso para la mujer, cuando dejo de ser contemplada como poco menos que una criatura inmadura e incapaz, los Nacionales lo aniquilaron de un plumazo. Era hora para la mujer española de volver a casa, a su familia, dedicarse a sus labores como devota madre y pilar de estado español, se acabó el jugar a la igualdad.

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Mujeres Republicanas capturadas y obligadas a saludar al modo fascista. Montilla (Córdoba)

Con la llegada de la Guerra, los hombres del bando Republicano marcharon al frente, a defender su país y el futuro de sus hijos del Fascismo. Muchas mujeres quedaron solas, como cabezas de familia, con hijos a los que alimentar y cuidar. Cuando el pueblo o ciudad en el que vivían era ocupado por las tropas Franquistas era cuando empezaba el verdadero calvario. Si había algo peor que ser Rojo esto era ser  mujer y Roja. Algunas pudieron huir y exiliarse, pero las que no tenían contactos se enfrentaban a un futuro muy incierto, no tenían escapatoria. Las mujeres de los Rojos eran capturadas y recibían un trato de estremecedora violencia. En caso de tener hijos, les eran arrebatados y enviados al Auxilio Social para, de este modo facilitar el adoctrinamiento, conversión, al Franquismo con el  muy recurrente justificación de tratarse de una obra de caridad. Con poco disimulo, también eran cedidos en adopción a  familias de cuño Franquista-Católico.

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Mujeres represaliadas.

Generalmente, la humillación era sexuada: el cuerpo femenino era un campo de batalla en el que los Nacionales también querían, podian y debían arrasar. Para despojarlas de cualquier atisbo de feminidad o rasgo que incitara empatía,  se les rapaba la cabeza al cero, un procedimiento que sería repetido en Francia contra sospechosas de vinculación con el  régimen de Hitler. Este procedimiento generalizado, junto con la administración de cantidades ingentes de aceite de ricino, que les causaban agonizante dolor, era muy habitual. Pero no terminaba en eso, no; con las cabezas rapadas, la incontenible diarrea provocada por el aceite de ricino, la mutilación de un pezón o un tatuaje que les marcara de por vida con la palabra “Pasionaria” para mayor escarnio y dar ejemplo de lo que les ocurría a los contrarios al Regimen, las sacaban en desfile por el pueblo, acompañadas por una charanga tocando música festiva, portando crucifijos para mayor mofa de su ideología atea, y con una cinta roja colgando de alguna parte del cuerpo. El fin último era marcarlas, dejar una señal indeleble, que persistiera en sus pueblos. Aparte de las torturas, violaciones y demás, el abuso  psicológico era ejercido por los propios vecinos , apuntando directamente a la autoestima personal del vencido, el cuerpo de esas mujeres era la nada más absoluta, ni para dar vida les servían. Era venir a demostrar su superioridad poseyendo y marcando a las mujeres del bando vencido. Han estado tan avergonzadas de su “pecado”, tan temerosas de ulteriores represalias que callaron, se perdieron en el silencio. El legado de las rapadas se ha hundido en el anonimato salvo contadas excepciones.

Aquí cuelgo este vídeo, con la fantástica María Galiana, que cuenta a grandes rasgos lo que ocurría con las mujeres de los Rojos

 

 

Ellas también merecen recuperar su voz, hablar y liberarse  del peso de la memoria que han soportado como una losa sobre sus espaldas. Son merecedoras de ser escuchadas  y nosotros, los descendientes, tenemos derecho a saber sobre los infortunios de nuestras abuelas o bisabuelas. No todo se limita a abrir fosas comunes y devolver a los fallecidos a sus familias, también hay o había muchos muertos en vida que merecen una disculpa de la sociedad que las olvidó.

Forgotten heroines

At last I’ve gather a bit of information about Republican women during and after the Spanish Civil War, enough to dedicate this new blog entry. Was willing to gather and organize the bulk of information to attempt the writing of this post, dedicated to their memory is  the main header photo in this blog, as hardly can conceal my fondness and weakness for these unnamed women.  To those female prisoners, nameless, Republican men relatives in most cases, would like to humbly, give them a voice. I reckon many Spaniards come from those abused and beaten women bodies, from those “ain’t women” by everyone forgotten.

Found it quite complicated to locate documentation about this subject, either photos or in writing, about the female role through the War (except those concerning women involved in politics or milicianas, to whom will dedicate an entry in due course)and all the way through Franco’s Dictatorship. Need to point out that, when mentioning women throughout this text, it is subject to the working class woman, the peasant, the common people long forgotten for being peasant and woman. Most details I came across are from historic sources and male authorship. They, men, played the main role in both bands. Commanders, fallen soldiers, thousands executed and buried in ditches or mass graves, they´re in our memory, along with concentration camps and Franquismo tortures to people under arrest. We do also bear in mind both sides leaders, can’t forget Hitler and Mussolini support to Franco, we are aware of the brave International Brigades fighting along with the Republica… But who does remember them, to those nameless heroines? Men wage wars, history would praise or hush them up, but there’s an account to feed posterity. These women, vaguely acknowledged by historians and chronicals, deserve to be rescued from oblivion and, I might not be going too far stating they were the most unfortunate victims of Nacionales victory.

To comprehend the female role in the course of War and the following period, we should examine the economic and social context before the upheaval, bearing in mind the women rights achievement brought with 1931 Constitution.

In early 30’s and beyond, Spain wealth was based in agriculture, scarcely mechanized, relying on labourers and beasts of burden, large state farming with few owners,  predominant feature in southern Spain farm lands. Nearly half of working people were farming labourers, most of them didn’t own any land and subsisted in appalling conditions. The Laws Agriculture Reform somehow improved working conditions but it wasn’t as successful as expected. The vast Spanish territory was sparsely populated, had a mere 50 years life expectancy and the female illiteracy index peak in almost 40% Few privileged women, from wealthy bourgeois families, had the chance to get a degree, even though the aim was ensure the daughter with get suitable and well-off prospective husband, to confine the female within the domestic boundaries.

The first steps towards genre equality were propelled by the Segunda República, the new government led by Manuel Azaña, attempt to compete with modern European countries and their democratic policies. Right then, women would be no longer passive and domestic being, quite the opposite would burst into public life. Women get their legitimate right to vote along with divorce and right to claim parental authority. Besides of the bigger achievement ever: abortion legalisation. It was allowed within the first 12 weeks of pregnancy, became effective by Josep Tarradellas signature, Genealidad de Cataluña president, on December 1936. Until May, next year, it wouldn’t be legal in Republican Spain, when Federica Montseny held the Health Ministry. However, it was a short lived joy: was revoked for the Nacionales in 1937.

In this promising scenery of equality for women, when they nearly free themselves from been regarded as little more than an immature and brainless being, the National annihilated their needs and hopes with a single stroke. It was time for the Spanish woman to return home, to look after her family, pursue he role as devoted mother and pillar of Spanish state, the equality game was over.

 

 

 

 The War outbreak drawn Republican men to the trenches, to defend their country and their children future against emerging Fascism. Women were left in their own, as lone offspring bread earners and carers. As towns and villages were taken by the Nacionales people were in turmoil. If there could be anything worse than being a Rojo it was to be women and Roja. Some find their way out to exile, but those without the required contacts couldn’t make it and will have to face a rather gloomy outcome. Rojos women would be captured and given an extremely violent treatment. Their children were likely to be snatched away and donated to Auxilio Social, therefore easily indoctrinated, converted to Franquismo, deviously concealed as an act of charity. Often, children were given in adoption to Franquista-Catholic families, despite their age or background.

 

 

 

Female prisoners were overall, sexually humiliated an abused: women bodies were nothing but another battle field in which, Nacionales, also wanted, could and should raze to the ground. Were stripped of any feminine hint or trace able to bring out any empathy, heads must be shaved, similar procedure was given in France women linked to Hitler men.  This widely spread means, along with force-fed large quantities of castor oil, which cause them painful cramping in the bowels and severe diarrhea. But even though, it wasn’t enough for Franco’s squads; after shave their heads, the castor oil, often were decorated with a “Pasionarios” tattoo, cut off a nipple and take them out for on a parade by the village, holding crucifixes to make a mockery on their atheist beliefs and a red ribbon hanging on them. The aim was leaving an everlasting mark, mark to not be forgotten in their towns and villages.

Female prisoners were, overall, sexually humiliated an abused: women bodies were nothing but another battle field in which, Nacionales, also wanted, could and should raze to the ground. Were stripped of any feminine hint or trace able to bring out any empathy, heads must be shaved, similar procedure was given in France women linked to Hitler men.  This widely spread means, along with force-fed large quantities of castor oil, which cause them painful cramping in the bowels and severe diarrhea, was an obnoxious act in itself. But even though, it wasn’t enough for Franco’s squads; after shave their heads, the castor oil, often were decorated with a “Pasionarios” tattoo, cut off a nipple and take them out for on a parade by the village, holding crucifixes to make a mockery on their atheist beliefs and a red ribbon hanging on them. The aim was leaving an everlasting mark,to tarnish their reputation in towns and villages. Besides the tortures, raping and so on, they have to go through bulling from next door neighbours, aiming to erode womenself -steem, they were absolute nothing, ain’t capable to breed. Victims have been so ashamed of their “sin”, so scared of further reprisal that the only chance for them was keeping dead quiet, went lost in silence. Bald prisoners legacy were sunk in deep anonimity.

 This short film, played by the stunning Maria Galiana, casts some light to what often happened to Rojos women.

 

They deserve to get their voices back, speak and get rid of the heavy wheight of memory, hold in their backs as slab. Deserve to be listened at and we, their descendants would like to learn about our ancestors lives. It is not all about opening mass graves and returning bodies to descendants, there are, or were, many people killed but alive deserving a sorry from a society who forgot them.